Al menos 55 personas murieron el pasado domingo cuando el autobús en el que viajaban se precipitó por un barranco en una carretera del suroeste de Nigeria, informaron ayer, portavoces de la Policía en Lagos. El accidente se produjo de madrugada en un tramo de la carretera que une las localidades de Ilesha y Akure, en el Estado de Osun, señalaron las fuentes, que añadieron que muchos de los cadáveres todavía no han podido ser recuperados de entre el amasijo de hierros a que quedó reducido el autobús, que cubría la ruta Lagos-Abuja, la capital federal de Nigeria.
Según las fuentes, es probable que el conductor del autobús se quedara dormido al volante, lo que hizo que el vehículo se saliera de la carretera y se precipitara por el barranco. Esta carretera es utilizada por más del 40 por ciento de las personas que acuden diariamente a trabajar a la capital y está considerada como una de las más peligrosas del país por el alto número de accidentes que se producen en ella, especialmente durante la madrugada.
Casi 8,000 personas perdieron la vida el año pasado en accidentes automovilísticos en las carreteras nigerianas, según estadísticas divulgadas recientemente por las autoridades de tráfico locales, que tratan, hasta ahora en vano, de reducir la circulación de vehículos de pasajeros durante la noche.