Los gobiernos de los países de América Latina dejan de recaudar 5,000 millones de dólares en impuestos al año por mantener a 127 millones de personas viviendo en condiciones de insalubridad.
El dato se desprende del Informe Mundial sobre Asentamientos Humanos presentado recientemente por las Naciones Unidas, que indicó que un 32% de la población urbana de América Latina -399 millones de personas- vive en asentamientos precarios.
En todos los países de América Latina excepto en El Salvador existe un impuesto sobre la propiedad inmobiliaria.
"Si se tiene en cuenta que ese impuesto, normalmente, representa un 1% del valor total (del inmueble), anualmente se dejan de recaudar 5,000 millones de dólares que podrían destinarse a inversión urbana", dijo Alberto Paranhos, de la Oficina Regional para América Latina y Caribe (ROLAC) del programa Hábitat de la ONU.
Actualmente, un sexto de la población mundial, 925 millones de personas, vive en ese tipo de asentamientos, y se calcula que de seguir el mismo ritmo de crecimiento, antes del 2030 habrá en el mundo 2,000 millones de personas viviendo en la precariedad.
"El pronóstico es bastante malo porque el crecimiento de ese sector es mayor que el de los que viven en viviendas formales, y además la creación de estos nuevos asentamientos precarios no se detiene", advirtió Paranhos.
La evaluación y el alerta de la ONU fue cuestionada por Jaílson de Souza, sociólogo y coordinador del Observatorio de las "Favelas" de Río de Janeiro.
De Souza dijo que "algunas "favelas" están en condiciones insalubres, sí, pero otras tienen todos los servicios urbanos, entonces deberíamos llamarlas asentamientos populares".
En lo que nadie discrepa es en que todos los que viven en la marginalidad, sea en Brasil, Colombia, México o Chile, sufren discriminación.