La capital de Filipinas se encuentra atemorizada ante la posibilidad de que un potente terremoto, que los expertos predicen podría sacudir Manila próximamente, deje decenas de miles de muertos y destruya buena parte de una de las ciudades más pobladas del mundo.
Según advirtieron este mes autoridades de la ciudad de Manila a la Asociación Médica de Filipinas (PMA, por su sigla en inglés) en una reunión a puerta cerrada, al menos 38,000 personas morirán en la primera hora después del terremoto y más de 100,000 resultarán heridas.