EL PRIMER ministro iraquí, Iyad Alaui, destapó ayer el fantasma de las armas químicas en Irak al confirmar el hallazgo de documentos que pueden certificar su fabricación por el régimen de Sadam Hussein.
El laboratorio fue descubierto durante una ofensiva lanzada a mediados de noviembre, contra Faluya, localidad situada al oeste de Bagdad.
Según el ministro iraquí para Asuntos de Seguridad nacional, Kazem Daud, en el laboratorio "se fabricaban artefactos mortales y agentes venenosos, además de ser el lugar donde se planeaban los asesinatos".
"En este laboratorio encontramos también un libro con instrucciones para la fabricación de bombas y material venenoso", agregó.