El alcalde de la ciudad de México, Andrés López Obrador, del centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), rindió ayer, ante miles de simpatizantes, un informe sobre los escándalos de corrupción que en las últimas semanas han afectado a su gobierno.
"Puedo cometer errores, me puedo equivocar al nombrar a mis colaboradores, pero sabré rectificar, no caeré nunca en la autocomplacencia, ni mucho menos en la complicidad", dijo el funcionario, en un acto celebrado el Zócalo capitalino (plaza principal).
Haciendo referencia a su ex secretario de finanzas, quien fue exhibido en un video apostando en un famoso casino de Las Vegas, y a su ex secretario particular, el diputado René Bejarano, quien también apareció en una grabación recibiendo dinero de un empresario, el alcalde reiteró su honestidad y lealtad a los ciudadanos.
"Pueden, no lo dudo, pueden nuestros adversarios tramar otras maniobras, pero ni nos vamos a dejar, ni nos vamos a rajar (claudicar), y de algo pueden estar ustedes absolutamente seguros, y se los digo de todo corazón, nunca, jamás los voy a traicionar", clamó López Obrador.
El jefe de gobierno de la capital mexicana reiteró la teoría sobre un complot en su contra, "orquestado desde la derecha", como explicación de los videos que sumieron en una severa crisis a su administración.