El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, se ha convertido en protagonista involuntario de una campaña publicitaria a favor del consumo de marihuana lanzada ayer por la Fundación Norml.
"Puedes apostar a que lo hice. Y me lo pasé bien", afirma el alcalde neoyorquino en un anuncio a toda página que publica el diario "The New York Times", y en el que al pie de una fotografía de Bloomberg figura el lema: "Es Norml fumar hierba".
La frase, con la que Bloomberg reconoció haber fumado marihuana, está extraída de una declaraciones que dio a la revista "New York" durante la campaña electoral para la Alcaldía, que ganó en noviembre de 2001 tras gastar más de 70 millones de dólares de su bolsillo.
"Por fin, un político honesto", se dice en la parte superior del anuncio, que forma parte de una iniciativa en la que Norml, una organización sin fines lucrativos, tiene previsto invertir 500,000 dólares.
La campaña tiene como objetivo influir en las autoridades neoyorquinas para que no detengan ni envíen a prisión a quienes son descubiertos fumando marihuana, algo que, según Norml, reconocen haber hecho 19 millones de estadounidenses el año pasado.
Según Norml, alrededor de 50,000 personas son detenidas cada año en la ciudad de Nueva York por fumar marihuana, y la mayoría de ellas pasan algún tiempo en prisión o quedan "fichadas", lo que les ocasiona la pérdida de su trabajo o de asistencia para los estudios.
La organización argumenta que encuestas recientes han revelado que la mayoría de los neoyorquinos se opone a esos arrestos, que las detenciones suponen un despilfarro del dinero de los contribuyentes y que a la vista de la amenaza que representa el terrorismo, significan "un uso estúpido de los menguados recursos de seguridad".
El alcalde Bloomberg ha reiterado que su obligación es hacer que se cumplan las leyes, por lo que no parece que los aficionados a la marihuana vayan a encontrar en él una actitud tolerante.
Sin embargo, Bloomberg no se ha mostrado excesivamente preocupado por la utilización de su imagen en la campaña, y aunque ha asegurado que no le entusiasma lo que ha hecho Norml, dijo que iniciará una batalla legal contra la organización.
"Supongo que la Primera Enmienda (derecho a la libertad de expresión) se interpone en mi camino" para poner fin al uso de su imagen, comentó Bloomberg en rueda de prensa.
La represión contra los consumidores de marihuana neoyorquinos aumentó de forma significativa durante la pasada administración del alcalde Rudolph Giuliani, que aplicó una política de "tolerancia cero" a este asunto.