El alcalde de Toronto, Rob Ford, admitió ayer en un acalorado debate en el Consejo Municipal que había comprado drogas ilegales en los últimos dos años, pero se negó a renunciar al puesto, pese a que virtualmente cada uno de los concejales se pararon para pedirle que tome una licencia.
El concejal que lo interrogó y obtuvo esta insólita confesión presentó luego una moción de pedirle a Ford que solicite licencia para recibir tratamiento por consumo de drogas. El alcalde reconoció la semana pasada que fumó durante una “borrachera”, pero esta vez admitió que había comprado drogas.
crackFord hizo una larga pausa luego de que el concejal Denzil Minnan-Wong le preguntó si había comprado drogas ilegales en los últimos dos años. Ford seguidamente respondió: “Sí, lo he hecho”.