Una economía debilitada, las restricciones impuestas por Israel y otras privaciones causadas por tres años de violencia en Medio Oriente han dejado a los palestinos cristianos, que viven en el lugar tradicional del nacimiento de Jesús, con pocas razones para celebrar en esta Navidad.
En el pueblo hay escasas decoraciones: Un Santa Claus frente a un establecimiento, algunas luces decorativas frente a otro. Muchas de las luces rojas, verdes y azules que cuelgan sobre las calles que rodean la Plaza del Pesebre están quemadas.
La Autoridad Palestina, que pregona pobreza, se ha negado a pagar 100,000 dólares presupuestados para las decoraciones navideñas, obligando a las autoridades locales a reunir unos 10,000 dólares de sus propios fondos.
"Toda la atmósfera de Navidad ha desaparecido"", dijo Jane Bandak, de 18 años, cuya cena tradicional navideña para su familia de 30 miembros se reducirá a una docena de invitados este año.
Algunos palestinos cristianos decidieron ignorar el feriado que otrora era la mejor época del año. Otros se han marchado al extranjero, dividiendo a sus familias. Unos 2,000 de los 28,000 cristianos que tenía el pueblo han partido debido a la reciente violencia, dijeron las autoridades. Ahora sólo constituyen el 35% de un pueblo donde antes eran la mayoría.
El regocijo tradicional de la Navidad no se nota, debido a que muy pocos turistas se aventuraron este año a visitar al ahora inseguro pueblo cisjordano reverenciado como el lugar donde nació Jesucristo.
Propietarios de tiendas que venden imágenes conmemorativas del nacimiento de Jesús y otros recordatorios cristianos parecían aburridos en los locales alrededor de la Plaza del Pesebre a pocas horas de la Navidad y con pocas esperanzas de que el comercio aumente.
"Los pocos turistas que hay no vienen aquí. Van a la iglesia y después de marchan", agregó el comerciante Joseph Giacaman
Durante el apogeo del proceso de paz de Oriente Medio en la década de 1990, alrededor de 6,000 turistas visitaban diariamente a Belén.
Desde el 2000 ha habido conflictos armados cerca de la Plaza del Pesebre.
La Iglesia de la Natividad, del período bizantino, se construyó sobre el lugar donde se cree que nació Jesús, pero ayer permanecía desierta y custodiada por dos guardias, mientras un monje colgaba quemadores de incienso.