El ex presidente de Nicaragua, Arnoldo Alemán, ingresó ayer a una cárcel de máxima seguridad, en medio de dramáticas escenas que protagonizaron sus familiares y seguidores políticos y de un fuerte dispositivo policial.
Una caravana de vehículos acompañó al ex gobernante desde su hacienda de El Chile, 20 km. al sur de Managua, donde guardaba arresto domiciliario desde diciembre pasado, hasta las instalaciones de la Dirección de Investigaciones Criminales (DIC) de la Policía, a las que ingresó hacia las 16H30 locales (22H30 GMT).
Alemán que era acompañado por su esposa María Fernanda Flores, vestía una camisa roja y lucía calmado. Por otro lado, Alemán, acusado de corrupción, lavado de dinero y malversación de fondos en su país, será juzgado en Miami, Estados Unidos, anunció ayer el procurador general de la República de Nicaragua, Francisco Fiallos.
"En estos próximos días se anunciará la fecha del inicio del juicio contra Alemán (...) Sería aquí en Miami", manifestó Fiallos a periodistas tras una reunión con responsables judiciales y aduaneros estadounidenses.