El Ministerio de Asuntos Exteriores alemán trasladó a la embajadora de Filipinas en Berlín una protesta formal después de que el presidente del país asiático, Rodrigo Duterte, se comparara con Adolf Hitler y afirmara que quería masacrar a tres millones de drogadictos.
"Toda comparación con las atrocidades del Holocausto está descartada", manifestó un portavoz del Ministerio alemán tras convocar a la embajadora para trasladarle la protesta y la preocupación de Berlín por el desarrollo de la política interna en Filipinas.
"Hitler masacró a tres millones de judíos. Ahora hay aquí tres millones de adictos", señaló el presidente filipino.