El presidente alemán, Joachim Gauck, criticó en su mensaje navideño los ataques racistas a los centros de refugiados y exigió un "debate abierto" para dar una solución duradera a la acogida de peticionarios de asilo.
"Los incendios provocados y los ataques a personas indefensas merecen nuestra repulsa y deben ser castigados", aseguró el antiguo pastor protestante.
Sin embargo, añadió, es necesario debatir cómo se va a afrontar la llegada masiva de peticionarios de asilo al país en términos de integración y bienestar general.