Los helicópteros sobrevolando es constante, mientras miles de policías y militares recorren playas y avenidas.
Todas las medidas de seguridad se han reforzado ayer en este balneario del sur de Buenos Aires ante la llegada de los gobernantes de 34 estados americanos, que a partir del hoy participarán de la IV Cumbre de las Américas.
Unos 7,000 hombres de la Policía Federal y Provincial y miembros de la Gendarmería --policía de la frontera-- y de Prefectura están abocados al operativo por tierra, mar y aire.
Fuera de la zona de exclusión, las fuerzas de seguridad se concentran en custodiar locales de compañías estadounidenses que pudieran ser blanco de ataque, como la cadena de comida rápida McDonald"s y los bancos Citibank y Bank Boston, los cuales han protegido sus fachadas con planchas de metal.
El otro grupo de gobernantes que llegará hoy lo compone Chile, Perú, Haití, Paraguay, Uruguay, Jamaica, Guatemala y Bolivia.
El secretario de Estado adjunto para América Latina de EE.UU. Tom Shannon, dijo que el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) es aún "una meta importante y viable" para el continente americano.
Países como México se han declarado a favor, pero el presidente venezolano, Hugo Chávez, asegura que quiere ver el "entierro" del ALCA, al considerar que agravaría la situación de los pobres en el continente.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, lamentó que el debate del ALCA haya dominado previo a la Cumbre de las Américas.
"Esta no es una cumbre sobre el ALCA"", dijo Insulza indicando que el tema no debió siquiera haber sido presentado.