El Gobierno federal activó por primera vez una "alerta de género" por casos de violencia sistemática contra las mujeres y de impunidad ante estos crímenes en 11 municipios que concentran más de la mitad de los asesinatos y desapariciones de mujeres del Estado de México, en el centro del país.
Este mecanismo de emergencia conlleva la activación de distintas medidas, todavía no anunciadas oficialmente, para intentar prevenir e investigar a fondo los casos de femicidios y desapariciones en lugares concretos.
La herramienta se creó en 2007, pero, aunque las organizaciones sociales habían pedido activarlo en 13 estados, en algunos casos desde 2008, nunca se había puesto en práctica debido a "prejuicio, miedos" y motivos políticos.