Estados Unidos trasladará hoy a los países de la OTAN los planes para reorganizar sus fuerzas militares en el exterior, que incluyen la retirada de entre 60,000 y 70,000 soldados de Europa y Asia entre 2006 y 2011, señaló ayer un portavoz de la misión estadounidense ante la Alianza.
En ausencia del embajador Nicholas Burns, el encargado de negocios de la misión, John Koenig, será el responsable de notificar al Consejo Atlántico la decisión de Washington de redistribuir sus destacamentos para dar prioridad a la lucha contra el terrorismo.
Según el portavoz, EU pretende que el nuevo despliegue de sus tropas en el extranjero se acompañe de "consultas" con los países aliados, y en particular, con aquellos que se verán particularmente afectados por la redistribución, como Alemania.
La retirada de unidades militares de Europa y Asia anunciada por Bush recibió ayer duras críticas de algunos de los principales diarios de EU, que acusan al Pentágono de debilitar su posición en lugares críticos.
Un editorial de "The New York Times" critica especialmente la retirada de un tercio de los 38,000 soldados estadounidenses de Corea del Sur, en una zona donde no ha bajado la tensión tras la Guerra Fría.
El diario recuerda que se cree que Corea del Norte construye armas nucleares y las conversaciones internacionales sobre ese programa atómico están atascadas.
En cuanto a la retirada de dos divisiones del Ejército de Alemania, recuerda que como Berlín paga buena parte de su estancia en suelo alemán, el coste de tener a las tropas en bbbEU será mayor.
Además, insiste en que los campos de batalla de hoy en día, como Irak y Afganistán, están más cerca de Alemania que de Estados Unidos.
El "Times" concluye que el plan anunciado por Bush debilita alianzas clave de EU en lugar de reforzarlas, y dice que "parece deliberado" que las dos principales retiradas afectan a países que han mantenido fuertes diferencias con Washington: Alemania sobre Irak y Corea del Sur acerca de Corea del Norte.
Por su parte, "The Washington Post" considera en otro editorial que la retirada de tropas anunciada "es una mala idea, particularmente en Asia".
El retiro de las tropas norteamericanas de Alemania, preocupa a las regiones alemanas donde están apostadas las bases estadounidenses por los efectos económicos que puede deparar, dijeron ayer en Berlín miembros del parlamento federal alemán (Bundestag).