Mundo

Aliados de EU pagan un alto precio en Irak


Una docena de personas de cuatro países que ayudan al Ejército estadounidense han muerto en un sangriento fin de semana en Irak, lo que desencadenó un nuevo debate entre los aliados de Washington sobre los beneficios de implicarse en esta labor.
En total, 14 fallecimientos: dos surcoreanos, siete españoles, dos japoneses y un colombiano, así como dos soldados estadounidenses, concluyen el más sangriento mes para las fuerzas de ocupación desde que comenzó la invasión de Estados Unidos en Irak para derrocar a Sadam Hussein, el pasado marzo.
El número de muertes estadounidenses en combate se elevó en noviembre a 74 y a 301 en toda la campaña. El mes también ha visto importantes pérdidas entre los aliados de Estados Unidos, principalmente la muerte de 19 italianos en un atentado suicida con bomba.
Soldados y civiles de una docena de países aliados de Estados Unidos han sido asesinados también en Irak, además de los estadounidenses e iraquíes y empleados de organizaciones internacionales, agencias de ayuda y medios que operan de forma independiente al Ejército de Estados Unidos.
Los dos surcoreanos, que se cree eran trabajadores de electricidad, murieron ayer cuando su convoy recibió disparos a las afueras de Tikrit, informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur. Añadió que otros dos surcoreanos resultaron heridos.
El sábado, siete agentes de inteligencia españoles, dos diplomáticos japoneses y un civil colombiano que trabajaba para el ejército estadounidense fueron asesinados.
El ejército estadounidense en Irak afirmó que tres civiles de nacionalidad no especificada murieron en un ataque cerca de Tikrit en lo que pareció ser el incidente en el que se vieron envueltos los coreanos.
Murieron en la misma autopista que los dos diplomáticos japoneses que fueron acribillados a tiros cuando compraban comida en un puesto junto a la carretera. El conductor iraquí también falleció.
Los gobiernos japonés, surcoreano y español se enfrentan ahora con serias cuestiones sobre los compromisos para ayudar a Estados Unidos.
El primer ministro japonés Junichiro Koizumi, aliado fiel de Estados Unidos, aseguró ayer estar determinado a participar en la reconstrucción iraquí, incluso mediante el envío de soldados, pese al asesinato el sábado de dos diplomáticos japoneses en Irak.
"Japón dijo que hará todo lo que esté a su alcance y lo que debe hacer respecto a la reconstrucción de Irak, ya se trate de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército japonés), de civiles o de empleados públicos", afirmó Koizumi, agregando que "ese plan básico no ha cambiado".
Sin embargo, tras afirmar que Japón no cederá al terrorismo, el primer ministro no quiso decir si el ataque retardaría el controvertido envío de tropas japonesas a Irak.
Los dos diplomáticos japoneses, Katsuhiko Oku, de 45 años, consejero en la Embajada de Japón en Gran Bretaña, y Masamori Inoue, de 30 años, tercer secretario de la embajada en Irak, fueron asesinados el sábado en la tarde cuando detuvieron su vehículo en la carretera antes de llegar a Tikrit, ex bastión de Sadam Hussein, donde debían participar en una conferencia sobre la reconstrucción de Irak.
Junichiro Koizumi afirmó estar "encolerizado" ayer, pero reiteró que Japón participará en la reconstrucción de ese país. "¿Cómo puede suceder algo así? No puedo esconder mi cólera", indicó a los periodistas el jefe de gobierno, que es partidario del envío de soldados japoneses a Irak.
La ministra de Relaciones Exteriores, Yoriko Kawaguchi, afirmó que Japón sigue determinado a participar en la reconstrucción de Irak a pesar de estas muertes. "Nunca cederemos ante el terrorismo", afirmó Kawaguchi en conferencia de prensa. Esta es la primera vez que mueren japoneses en Irak desde que comenzó la invasión, el pasado 20 de marzo.


fecha edicion
old id
138928
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América