Los aliados desafiaron ayer a Rusia con la creación de la Comisión OTAN-Georgia, al tiempo que instaron al Kremlin a dar marcha atrás al reconocimiento de la independencia de las regiones separatistas de Abjasia y Osetia del Sur.
"Este es un acuerdo muy significativo. La OTAN está dispuesta a ayudar a Georgia en sus aspiraciones de ingreso en la Alianza Atlántica", señaló el secretario general aliado, Jaap de Hoop Scheffer, en Tiflis. Además, se reunió con el presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, y subrayó que "el nuevo formato profundizará y reforzará la cooperación" entre ambas partes.