El régimen de Libia decretó un nuevo alto el fuego, en medio de informaciones sobre explosiones y disparos de la artillería antiaérea sobre Trípoli, en una jornada en la que la coalición internacional aseguró que había conseguido imponer una zona de exclusión aérea en el país.
Casi en paralelo al anuncio de alto el fuego, varias cadenas de televisión árabes informaban de que se escuchan varias explosiones en Trípoli, incluso en la zona del palacio del líder libio Muamar el Gadafi, donde se eleva una columna de humo.

Además, la defensa antiaérea de las fuerzas leales a Gadafi volvieron a abrir fuego en la capital libia, cuyo cielo sobrevuelan aviones de la coalición aliada.
Los disparos de los antiaéreos, en una primera tanda, habrían partido del palacio de Gadafi, Bab El Aziziya, y desde algún lugar del centro de la ciudad, y se veían proyectiles de trazadoras en el cielo de la ciudad.

Todo ello se produce el mismo día en que se afirmó que la intervención militar aliada, iniciada el sábado, ya había conseguido imponer una zona de exclusión aérea en Libia, conforme a la resolución de la ONU, y proteger el bastión rebelde de Bengasi.
El Pentágono explicó que el total de misiles de crucero Tomahawk lanzados por Estados Unidos y el Reino Unido alcanzó los 124 y confirmó el ataque de EE.UU. contra la base aérea libia de Ghardabiya.

Además, aseguró que las fuerzas del líder libio están cada vez más aisladas y confusas y subrayó que la operación aliada no tiene como objetivo a Gadafi.
También Francia, cuyos aviones sobrevolaron Libia pero no bombardearon a las fuerzas de Gadafi, se refirió a la “eficacia” de las primeras operaciones y aseguró que los ataques de la coalición han permitido disminuir las agresiones contra la población civil que apoya a los rebeldes.
Al respecto, el Consejo Nacional Transitorio (CNT) aseguró que al menos 8,000 personas han muerto desde que comenzara la revolución en Libia, a mitad de febrero.
Un aspecto importante en esta jornada fue el anuncio del despliegue de cuatro aviones de Qatar en la zona, lo que supone la primera participación árabe en la operación.
No obstante, el secretario general de la Liga Árabe, Amro Musa, aseguró que “la protección de los civiles no necesita de una operación militar” y señaló: “lo que pasó en Libia es diferente del objetivo de imponer una zona de exclusión aérea, lo que queremos es proteger a los civiles y no bombardear a más civiles”.