En El Alto, ciudad andina habitada por aimaras y de apenas 30 años de existencia, la feligresía católica alista bautizos y bodas comunitarias masivas en preparación para la llegada del papa Francisco en julio, segundo pontífice que visitará Bolivia.
“Queremos a los niños bautizados, parejas de concubinos casados por la Iglesia y adolescentes con la primera comunión, para mostrar al papa una iglesia sana, fuerte y activa”, dijo el sacerdote Sebastián Obermaie.
Las 24 parroquias de la ciudad celebrarán desde mayo ceremonias masivas y comunitarias.