Varios ataques de mortero contra colonias de Gaza desestabilizaron ayer el alto el fuego israelo-palestino y suscitaron una reacción casi inmediata del líder palestino Mahmud Abbas, quien tomó medidas drásticas.
El presidente de la Autoridad Palestina ordenó a sus fuerzas que pongan fin a esos ataques y destituyó a varios responsables de los servicios de seguridad.
En apuros, Abbas destituyó a varios responsables de seguridad, entre ellos los jefes de la Policía palestina, general Saeb Al Ajez, y de la seguridad nacional en el sur de la Franja de Gaza, general Omar Achur.
Por el hecho se aplazó a mañana o el domingo una reunión prevista para ayer entre israelíes y palestinos.