"Cuando llegue el momento de que me metan a una institución, no me tengan en casa para destruir sus vidas'', dijo el médico retirado, que está tan sano todavía que escribe en su blog, "Watching the Lights Go Out'' (Mirando apagarse las luces), sobre el progreso de su enfermedad. Casi la mitad de todos los ancianos que necesitan algún tipo de cuidado a largo plazo, desde ayuda en casa a cuidados de tiempo completo en alguna institución tienen demencia, según el Reporte Mundial de Alzheimer difundido el jueves. Es un problema imponente a medida que la población envejece, que echa un gran peso sobre las familias que brindan la mayor parte de ese cuidado, por lo menos en las primeras fases, y sobre las economías de los países.
La discapacidad cognitiva es la principal forma de predecir quien necesitará ingresar a una institución para recibir cuidados en los próximos dos años, es 7,5 veces más probable que con el cáncer, las enfermedades cardiacas y otros padecimientos clínicos de adultos mayores, según el reporte.
Pero la enfermedad cuesta 200.000 millones de dólares anuales tan sólo en Estados Unidos, una cifra que se espere que supere el billón de dólares para 2050 en gastos médicos y de atención a los pacientes en sus domicilios, sin contar la atención que brindan gratuitamente los familiares. El reporte mundial calcula el costo en 604.000 millones en todo el mundo.