La ayuda se multiplica y sigue llegando ayer a las poblaciones haitianas más afectadas por las recientes lluvias, mientras persiste el riesgo de epidemias debido a la contaminación del aguas y los cadáveres que quedan por encontrar.
El balance provisional de muertos debido a las inundaciones es de 1,700, pero las autoridades locales y los organismos internacionales reconocen que hay lugares por explorar y el número puede aumentar.
Según cálculos extraoficiales, la cifra puede superar los 2,000.
La fuerza multinacional militar presente en Haití informó ayer que ha transportado en helicópteros durante los últimos días más de 80 toneladas de comida y material de ayuda a Fond-Verettes y Mapou, dos de las localidades más castigadas por la tragedia.
La ONU informó de que espera la llegada a Puerto- Príncipe de 100,000 dólares de ayuda alimentaria y materiales procedente de Japón.