Los secuestros a los inmigrantes latinoamericanos en México es una de las mayores actividades de las bandas del crimen organizado de este país.
Hace tres semanas, Walter Aníbal, de 28 años, huyó de Honduras hacia Estados Unidos ante el temor de ser reclutado por el Ejército de su país, según la versión que corrió en su comunidad de San Pedro Zula.
Pero ahora, está aterrado. En el sureste de México, donde se encuentra, la banda criminal conocida como Los Zetas amenazó con un secuestro masivo de indocumentados centroamericanos, según denunciaron sacerdotes católicos de la región.
El hondureño no sabe qué hacer. "Desde que entré a México dicen que los mentados Zetas se van a llevar a los que viajan en el tren. Tengo mucho miedo, porque a un compañero ya lo secuestraron una semana, le sacaron 5.000 dólares a su familia", le contó Walter a BBC Mundo.
Ante la amenaza, los responsables de albergues para migrantes de la Iglesia católica solicitaron a la Policía local y federal que custodie los ferrocarriles en loa que viajan los indocumentados, aseguró el director de la Pastoral de Movilidad Humana en el sureste mexicano, Alejandro Solalinde.
El secuestro de migrantes es un problema creciente. Entre diciembre de 2008 y junio de este año, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) documentó el secuestro de unos 10.000 centroamericanos, un promedio de 54 al día, sobre todo en el sureste de México.
Hace más de dos años que Los Zetas secuestran indocumentados centroamericanos, aseguró el sacerdote Solalinde.
La banda forma parte del Cartel del Golfo, una de las organizaciones de tráfico de drogas más violentas de México y Centroamérica, según la Fiscalía mexicana y la agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA.
"Los secuestros masivos son el pan de cada día, a pesar de todas las denuncias que se han presentado. No hay quien los pare", afirmó Solalinde.
Apoyo.
Tras la alerta de la Pastoral de Movilidad Humana, la Policía de Chiapas resguarda los trenes que cruzan el estado y en los que viajan cientos de centroamericanos.
Pero es sólo el primer paso, dijo Solalinde, porque el resto del viaje hasta la frontera con EE.UU., cerca de mil kilómetros, los migrantes están en riesgo de ser secuestrados.
El crimen organizado secuestra inmigrantes "sin papeles" para extorsionar a sus familiares en EE.UU., para obligarlos a pasar droga a través de la frontera o para esclavizarlos en distintos tipos de trabajo.