El jefe del Comando Sur de las Fuerzas Armadas estadounidenses, John Kelly, aseguró que América Latina ni quiere ni necesita la presencia militar permanente de Estados Unidos en sus territorios, aunque sí el apoyo militar y logístico para hacer frente a las principales amenazas que enfrenta la región.
Kelly insistió en que la colaboración del Departamento de Defensa estadounidense con casi todos los países latinoamericanos es continua, sobre todo en materia de lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, a través de ayuda en inteligencia, entrenamiento y equipación.
“La cooperación en defensa no significa militarización. De hecho es todo lo contrario”, argumentó en una conferencia en el centro de estudios CSIS.
Sin embargo, el general advirtió de los grandes retos que enfrenta Latinoamérica, en especial respecto a la producción y distribución de diferentes tipos de drogas.