Entretanto, unas 2, 148 personas fueron ejecutadas en el 2005 en el mundo, un 94% de ellas en China, Irán, Arabia Saudí y EU, reveló AI.
De acuerdo a sus cálculos, el 80% de las ejecuciones del año pasado tuvieron lugar en China. AI elogió a Estados Unidos por haber prohibido la ejecución de menores e instó a ese país a abolir la pena capital.
Una portavoz de la organización, Josefina Salomón, dijo que en Estados Unidos hay 57 ciudadanos mexicanos en los pabellones de los condenados a muerte.
Según ella, la Corte Internacional de Justicia determinó que, en la mayoría de estos casos, Estados Unidos violó la Convención de Viena al no ofrecer a los mexicanos la posibilidad de acogerse a su derecho de asistencia diplomática tras su detención.
AI destacó que México abolió la pena capital el año pasado.
Pese a su elevado número, la cifra supone una "mejora" con respecto a la del 2004, cuando se registraron 3, 797 ejecuciones en todo el mundo, según los datos sobre pena de muerte publicadas por la organización, con sede en Londres.
"Es más interesante si se mira la evolución en las últimas dos décadas. En 1985, 44 países llevaron a cabo ejecuciones y en el 2005 la cifra fue de 22, lo que supone una caída de un 50% en el número de países que aplicaron la pena capital", dijo el autor del informe, Piers Bannister.
No obstante, el investigador de AI advirtió de que la cifra de penas de muerte aplicadas el año pasado "era sólo la punta del iceberg", ya que hay muchos países que mantienen "un gran secretismo" sobre el número de ejecuciones.
Ello impide que las organizaciones pro derechos humanos, como Amnistía, tengan una información precisa sobre el número exacto de personas muertas en esas circunstancias, explicó.
Bannister se mostró, sin embargo, más seguro de las estadísticas sobre el número de Estados que aplicaron la pena máxima en el 2005, "porque es mucho más fácil saber qué países han llevado a cabo una ejecución que el número de éstas".
Además de China, otros 21 países aplicaron penas de muerte en el 2005, como Irán y Arabia Saudí, donde hubo al menos 94 y 86 ejecuciones, respectivamente, mientras que en Estados Unidos se registraron 60.
También hubo ejecuciones en Bangladesh, Bielorrusia, Indonesia, Irak, Japón, Jordania, Corea del Norte, Kuwait, Libia, Mongolia, Pakistán, Singapur, Somalia, Taiwán, Uzbekistán, Vietnam, Yemen y Palestina.