Mundo

Amor por la Ciencia


El amor por la ciencia se cultiva. Una muestra de ello es Oris Sanjur, una profesional de la biología molecular, que desde que tenía 15 años y cursaba el cuarto año de secundaria, sintió inclinación por la ciencia. Esta científica recuerda claramente que vino a Panamá desde La Concepción, Bugaba, en la provincia de Chiriquí, a tomar un curso de verano.
En aquel momento, empezó a buscar información acerca de las carreras relacionadas con la Ciencia, desde entonces la biofísica y la genética le fascinaron.
Su gusto por la investigación la ha llevado a ser científica y administradora del Laboratorio de Biología Molecular y Evolución del Instituto de Investigaciones Tropicales Smithsonian de Panamá.
Dentro de sus investigaciones se pueden mencionar estudios de patrones de diversidad genética en peces de agua dulce, evaluación de los peces marinos, estudios de poblaciones y dispersión en plantas, estudios de biogeografía en aves y estudios genéticos de poblaciones de cocodrilos.
Dos especies de cocodrilos, (Crocodrylus acutus y Caiman crocodilus), en peligro de extinción, y que están protegidas bajo leyes internacionales de conservación ( CITES- IUCN), constituyen una de sus investigaciones.
Sanjur dijo que el objetivo de este proyecto es realizar un estudio de la variabilidad genética en poblaciones de cocodrilos de América, arrojando información de gran importancia para poder implementar planes de conservación, protección y uso de las especies.
El estudio incluye muestras de poblaciones de Centroamérica, Suramérica, y para propósito de comparación abarca otras especies de África y Australia.
Los análisis de las muestras se realizan en el Laboratorio de Biologia Molecular y Evolución del Instituto Smithsonian de Invetigaciones Tropicales.
Lo novedoso del estudio es que se han encontrado dentro de los Crocodylus y Caimanes varios grupos de cocodrilos genéticamente diferenciados en Centro y Suramérica. Inicialmente se pensaba que cada una de estas especies (Crocodylus y Caimanes) representaban un grupo homogéneo.
Sin embargo, la investigadora indicó que existe una gran diversificación en ambos grupos.
Esto es de relevancia, ya que al momento de diseñar planes de manejo y conservación, se debe tener en cuenta esta diversidad para que no se mezclen grupos que son genéticamente distintos, ya que esto conlleva a una disminución de la capacidad de supervivencia de estas especies.
Esta jovial científica, considera que cada una de las investigaciones que realizan son importantes, porque cuando se analizan los resultados de todos los estudios se pueden ver los patrones de diversificación más claramente.
Un ejemplo son los resultados obtenidos en estudios de peces, aves y reptiles lo que indican que en Panamá hay varias áreas en donde las poblaciones del Norte y del Sur se ponen en contacto.
Esto es importante porque explica, en parte, las observaciones de la gran diversidad biológica que existe en el país, lo cual representa una de nuestras mayores riquezas. Y a la vez enfatiza la importancia de Panamá en el contexto biogeográfíco.


Además, Sanjur dijo que como investigadora la parte que más le gusta es colaborar y supervisar proyectos de investigación, porque permiten utilizar técnicas moleculares y análisis de ADN para estudiar la variabilidad genética entre organismos, con el objetivo de comprender mejor cómo se genera la diversidad genética, la que estudian en peces, aves, plantas, mariposas, anfibios, reptiles, entre otros, cuya información ayudará a entender mejor la biodiversidad de Panamá.
Señaló, en tono de preocupación, que la posición de Panamá en Ciencia y Tecnología, con respecto a otros países de Latinoamérica, no es muy alta, pero considera que se vive momentos muy interesantes en el tema de investigación, porque se están realizando esfuerzos por impulsar la capacitación de personal y el financiamiento de proyectos, ya que en Panamá existe mucho potencial, especialmente humano. No obstante, hace falta abrir más oportunidades para que ese potencial pueda desarrollarse a su máxima capacidad.
Para Sanjur, lo más difícil en el campo científico es mantenerse al día con todos los avances tecnológicos. Es un área que avanza muy rápidamente y además es muy diversa, de manera que hay que mantenerse al día tanto en técnicas de laboratorio, análisis de datos, como en nuevos modelos teóricos e interpretación de resultados.
En junio del 2006 fue elegida, por su dedicación, presidenta de la Junta Directiva de la Asociación Panameña para el Avance de la Ciencia (APANAC), cuyo objetivo es impulsar y promover la ciencia y el conocimiento en la sociedad.
A través de las actividades que APANAC realiza (congresos, asambleas, etc), brinda oportunidades para que científicos de diversas áreas y etapas de su carrera profesional puedan intercambiar ideas y opiniones.


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265104
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América