Una octogenaria, desaparecida el miércoles de su residencia de ancianos, fue encontrada viva el viernes por la noche a 20 metros de su habitación, en el fondo de un pozo artificial, situado en el jardín de la casa, informaron fuentes de los servicios de salvamento.
La anciana, de 85 años, cayó accidentalmente durante un paseo en el pozo que inexplicablemente estaba descubierto, y quedó atrapada tres días y dos noches a dos metros de profundidad en un conducto de un metro de diámetro sin poder pedir ayuda. La nieta de la mujer halló el hueco.