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Ancianos maltratados en residencia privada

Telecinco denunció los hechos a la Consejería de Servicios Sociales el lunes.


ES indignante que los ancianos que buscan descansar tras largos años de trabajo ingresen a centros que no les ofrecen ni amor, ni cuidados, ni comprensión.
Es de muy mal gusto que sen tratados peor que los animales.
Este reflexión surge tras una nota presentada en medios españoles que dan cuenta de un centro de ancianos que maltrata a sus pacientes.
Un vídeo grabado con cámara oculta por una periodista de Telecinco sacó a la luz las supuestas vejaciones a las que son sometidos los ancianos de una residencia privada, Juan XXIII, en Alcobendas (Madrid).
Las imágenes muestran la tercera planta del centro, donde una veintena de ancianos se sientan, retorcidos, en sillas de plástico.
Algunos están atados con sábanas. Incluso si necesitan silla de ruedas. Otros están drogados con orfidal (un tranquilizante) y caen fulminados sobre el tazón de la cena. En otra toma, se ve a tres ancianos en la misma cama. A su lado, vómitos. Algunos se quejan de que llevan muchas horas sin que les cambien el pañal. Se oyen gritos y llantos. La única trabajadora no les consuela.
Un vídeo grabado con cámara oculta muestra a algunos de los internos con moratones y marcas.
Al cargo de esa planta hay una mujer que reconoce ante la cámara que carece de titulación para trabajar con ancianos. Ella se ríe de los impedidos: "Ja, ja, ¡mira cómo caen¡", comenta al ver a los residentes bajo el efecto de las drogas.
La mujer afirma también en la grabación que en esa sala sólo hay personas con alzheimer, demencia senil o impedidas.
En el reportaje, emitido el lunes, martes y miércoles en el programa de Ana Rosa, se puede ver cómo algunos de los internos tienen moretones y marcas.
La sala está muy sucia. "Nuestro equipo de investigación comprobó cómo en el centro los ancianos son tratados como animales.
En esa tercera planta están los residentes llamados no válidos por la trabajadora que está a su cuidado.
Los residentes tienen llagas por el cuerpo; por la noche hay habitaciones ocupadas por cuatro personas; no hay higiene", explicó Ana Rosa Quintana.
La residencia está gestionada por la empresa 32 de Mayo S. L. Los dos administradores son dos hermanos, Sergio y Bruno Cuevas Corradi; y la apoderada es su madre, María Antonietta Corradi Rodriguez. Esta mujer fue condenada en 1995 por la Audiencia Provincial a indemnizar con 10 millones de pesetas a la familia de una anciana que murió en otra residencia que ella dirigía, en Ciempozuelos (Madrid).
El juez instructor comprobó en una inspección en el centro que éste carecía de personal calificado y que muchos ancianos se encontraban en unas condiciones infrahumanas.
  • La residencia está en el centro de Alcobendas, una población de 100, 000 habitantes cercana a Madrid.

  • Tiene 65 plazas oficiales. El precio que deben pagar los residentes ronda los 1, 200 euros al mes. Es un edificio de tres plantas, de ladrillo rojo y ayer la puerta principal estaba cerrada con llave. A través del cristal, se podía ver cruzar a varios jubilados en la recepción, decorada con imágenes de santos.


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284239
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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