Alrededor de 600 sacerdotes de la Iglesia de Inglaterra se reunieron ayer para discutir la oferta del Papa que permitiría a ciertos sectores anglicanos crear su propia rama dentro de la Iglesia católica romana.
Al final de la reunión, varios de los sacerdotes indicaron que están dispuestos a aceptar la oferta del Vaticano; mientras que otro grupo indicó su preferencia por la unidad de los anglicanos.
Algunos clérigos –pertenecientes al grupo anglicano próximo al catolicismo "Adelante en la Fe"- no están de acuerdo con la manera en que las mujeres obispos están siendo introducidas en la Iglesia de Inglaterra.
Ayer debían decidir cuál sería su respuesta a la invitación del Papa Benedicto XVI, que les ofreció la posibilidad de integrarse en la Iglesia católica y a la vez conservar algunas de sus prácticas.
Pero, según algunos críticos, esta oferta podría dañar el papel tradicional de la Iglesia de Inglaterra a la hora de unir a católicos y protestantes.