La conmemoración del 30 aniversario del golpe militar en Chile, que transcurrió en un ambiente de tranquilidad durante el día el jueves, derivó en la noche en violentos disturbios, incluidos saqueos, fogatas y tiroteos en la capital y otras ciudades del país.
Los homenajes al derrocado presidente Salvador Allende, que se concentraron en una plaza frente al palacio presidencial en Santiago, se caracterizaron por la calma y el respeto, lo mismo que los actos en favor del ex dictador Augusto Pinochet en la zona oriente de la capital.
Sin embargo, la oscuridad trajo la violencia. Según la policía, el cierre de la jornada del trigésimo aniversario del golpe del 11 de septiembre de 1973 dejó más de 300 detenidos y 24 carabineros heridos, dos de ellos bala, en todo el país.
También se produjeron cortes de energía eléctrica que dejaron sin suministro a más de 250,000 viviendas en zonas del norte, sur y oeste de Santiago.
"Lo que ocurrió es expresión de un fenómeno social preocupante, es vandalismo desatado, sin justificación alguna, ", dijo el portavoz de gobierno, Francisco Vidal.