El secretario general de la ONU, Kofi Annan, abordó la cuestión nuclear con las autoridades iraníes, y calificó las conversaciones con el negociador jefe, Ali Lariyani, de útiles y constructivas.
A pesar de que Annan aseguró a su llegada a Teherán que el motivo que le llevaba al país era discutir la aplicación de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad, las declaraciones posteriores a las reuniones se han centrado en la cuestión nuclear.
El presidente del país, Mahmud Ahmadineyad, ha insistido en los últimos días en el derecho de Irán a producir energía nuclear, en un claro desplante a la ONU que había dado de plazo a hasta el 31 de agosto para que Teherán suspendiera su programa nuclear.
A pesar de esta situación previa a la visita de Annan, que se reunió también con el ministro de Exteriores Manucheher Mottaki y con el secretario del Consejo para la Determinación, Hachemi Rafsanyani, el secretario general de la ONU declaró que "estas conversaciones han sido positivas y me ayudarán en mi trabajo en el futuro". Por su parte Lariyani, que ocupa el cargo de secretario del Consejo de Seguridad Nacional, aseguró que "el punto de vista del señor Annan para resolver el caso nuclear iraní es positivo y nosotros lo respaldamos", dijo sin dar más explicaciones.