El secretario general, Kofi Annan, responsabilizó ayer de la falta de seguridad en la sede de la ONU en Bagdad tanto a las fuerzas de la coalición como al propio organismo internacional.
"Estas operaciones son muy complejas. La coalición ha cometido errores y nosotros posiblemente también. No quiero señalar a nadie con el dedo, pero todos sabemos que ha habido errores", indicó Annan a la entrada de la sede de la ONU en Nueva York.
El secretario general regresó ayer a Nueva York, después de interrumpir sus vacaciones en Estocolmo, tras enterarse del atentado con un camión bomba cometido contra la sede de la ONU en Irak, en la que murió su enviado especial, Sergio Vieira de Mello.
Sobre la presunta oferta que la coalición habría efectuado para incrementar la seguridad en torno al complejo de la ONU en Bagdad antes del atentado, y que los responsables de la organización habrían rechazado, Annan dijo que "esta responsabilidad no debe recaer en el protegido".
"No sé si la ONU rechazó la protección, pero si lo hizo no fue correcto, y no tenían que habérselo permitido", explicó. "Todos vivimos en esta ciudad. Nadie te pregunta si quieres que la policía patrulle tu barrio", ilustró Annan, que ayer tarde se reunió con el Consejo de Seguridad de la ONU para analizar la situación en Irak tras la matanza.
El Consejo de Seguridad mantuvo ayer en la mañana una reunión consagrada a varios temas, pero dominada por el atentado, descrito como el ataque más devastador sufrido por la organización desde su fundación en 1946.
Redes islamistas, entre ellas Al Qaeda, podrían haber cometido el atentado contra la sede de la ONU en Bagdad, estiman expertos estadounidenses, quienes destacan la gran complejidad de la operación y las aparentes infiltraciones de fundamentalistas extranjeros en Irak.
"Se trata ciertamente de un ataque de otra amplitud que los precedentes, incluyendo el realizado contra la embajada de Jordania el 7 de agosto", estimó Paul Bremer, el administrador civil estadounidense en Irak en una entrevista desde Bagdad con cadenas de televisión.
Según él, "es posible" que el atentado del martes con un camión con explosivos contra el edificio de las Naciones Unidas, que provocó 24 muertos, entre ellos el del representante de la ONU en Irak, Sergio Vieira de Mello, "sea la obra de terroristas extranjeros".
Paul Bremer citó entre otros a Ansar al-Islam, un grupo que tiene vínculos con Al Qaeda y que operaba en el norte de Irak antes de la intervención militar estadounidense contra el régimen de Sadam Hussein.