El secretario general de la ONU, Kofi Annan, se reunió ayer con los ministros de Asuntos Exteriores de varias naciones árabes para tratar de recabar su apoyo al regreso a Irak de los inspectores de armas de Naciones Unidas.
Según informó un portavoz de la ONU, Annan quiso entrevistarse con los ministros árabes para tratar esta cuestión, como una de las vías para rebajar la tensión en la zona, en un momento en el que el Consejo de Seguridad estudia acciones contra Bagdad.
El secretario general dijo que "estamos en un mundo inestable en el que se tienen que hacer todos los esfuerzos para evitar otro conflicto importante".
Annan también comunicó a los ministros que la situación en Oriente Medio será discutida en la reunión que celebrará en "Cuarteto", la ONU, la Unión Europea, Rusia y EU, en los próximos días en la sede de la ONU.
Luego de reunirse con Annan, los países pertenecientes a la Liga Arabe instaron ayer al gobierno iraquí para que permita que los inspectores de armas de la ONU vuelvan a su territorio, a fin de evitar un enfrentamiento armado con EU que agrave las tensiones en el Medio Oriente.
El ministro libanés de relaciones exteriores, Mahmoud Hamoud, dijo que "nos gustaría ver que los observadores vuelven a Irak y que con ellos, la paz y la estabilidad para el país"".
El presidente de EU, George W. Bush mostró su exasperación en relación con lo que considera una negativa de Irak a plegarse a las resoluciones de la ONU sobre eliminación de armas de destrucción masiva, y reafirmó con fuerza que era la hora de actuar.
"Demasiado, es demasiado", insistió el presidente Bush. "Llegó el momento de ocuparse del problema", añadió.
En Bagdad el viceprimer ministro iraquí, Tariq Aziz, advirtió que su país sólo permitiría el retorno de los inspectores bajo un acuerdo amplio que evitaría un ataque estadounidense y levantaría las sanciones impuestas por el organismo internacional hace 12 años.
Pero el viceprimer ministro precisó que Irak impediría el retorno de los inspectores si "no hay una fórmula honesta, equilibrada y creíble que nos conduzca a la verdad. "Lo que se está diciendo (que Irak permita el regreso incondicional de los expertos) no es una solución", agregó.
Señaló que temía que si se autorizaba la entrada de los inspectores se produjera una crisis sobre sus actividades, que EU explotaría como pretexto para atacar.
Un congresista estadounidense que visitaba Bagdad dijo ayer que ambos países deben comenzar a negociar para impedir una segunda y devastadora guerra del Golfo.
Las presiones sobre Irak para que aplique las resoluciones del Consejo de Seguridad aumentaron ayer en la ONU. La declaración más enérgica fue la del canciller británico Jack Straw, que afirmó que la ONU debe especificar a Irak las consecuencias de su rechazo a cumplir sus demandas de desarme.
"Hay momentos en que se deben tomar decisiones. En Irak, hemos llegado a ese momento", dijo Straw. La ONU debe prevenir al presidente Sadam Hussein de que si no se deshace de las armas de destrucción masiva "su régimen deberá desaparecer", declaró.