EL SECRETARIO general de la ONU, Kofi Annan, y el presidente de Estados Unidos, George Bush, inauguraron ayer la Cumbre Mundial de la organización en Nueva York pidiendo un mayor esfuerzo para reformarla.
"Que el desafío sea mantener la paz, consolidar un país, promover la democracia o responder a los desastres naturales o causados por el hombre, y hemos constatado que aún los más poderosos de nosotros no lo pueden lograr solos", afirmó Annan en su discurso.
Al hablar un día después de que la Asamblea General adoptara una versión lavada de su ambicioso plan de reforma de la ONU, Annan valoró positivamente el documento, pero calificó de "inexcusable" no haber logrado un acuerdo sobre no proliferación y desarme nuclear.
"Nuestro mayor fracaso se ha dado en no-proliferación y desarme", dijo. Por su parte, el presidente Bush señaló que la "ONU debe mostrar integridad y funcionar en base a los elevados criterios que exige a otros y las reformas de toda la institución deben incluir medidas de control interno, ahorro de gastos y que aseguren que los importantes recursos con que cuenta sean usados para los fines establecidos", agregó Bush.
Annan y Bush admiten deficiencias en la ONU
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en su intervención pidió que siga la lucha contra el terrorismo.