EL GOBIERNO iraquí anunció ayer un plan de seguridad para las elecciones del 30 de enero, mientras los partidarios del jefe chiíta Moqtada Sadr se manifestaban contra la escasez de gasolina y de electricidad.
"Nuestro plan es garantizar la seguridad de todos los colegios electorales y de los votantes. Habrá un perímetro de seguridad y estamos calculando la distancia entre esos centros de votación y la circulación automovilística", afirmó el secretario de Estado para las gobernaciones, Wael Abdel Latif.