El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció la imposición de sanciones contra el presidente sirio, Bashar al-Assad, y otros seis altos cargos del Gobierno de Damasco, como un esfuerzo para que detengan la violencia contra el pueblo.
“Estas acciones envían un mensaje inequívoco al presidente Assad y a los líderes sirios de que serán considerados responsables de la actual violencia y represión que está teniendo lugar en Siria”, dijo David S. Cohen, el subsecretario de Inteligencia Financiera y Terrorista de EE.UU. en un comunicado.
Como resultado de estas medidas, se bloquean las cuentas o propiedades en EE.UU. de las personas incluidas en la lista de sancionados y se prohíbe a ciudadanos estadounidenses realizar transacciones económicas con ellos.
Entre los mencionados aparecen el vicepresidente, Farouk al-Shara; el primer ministro, Adel Safar; y el ministro del interior, Mohammad Ibrahim al-Shaar; entre otros.