Un ejemplar de un extraño roedor del que no había registros desde hace 183 años fue encontrado muerto en una trampa para ratas en el estado brasileño de Bahía.
El único registro científico de la existencia del llamado "rato-sauiá" data de 1824, el cual reposa en archivos del museo Senckenburg de Alemania y fue hecho por el naturalista alemán Andreas Wagner, quien denominó a la especie como "Phyllomys unicolor".
Desde mediados del siglo pasado, y pese a que la ciencia no tuvo contacto alguno con estos roedores, el "rato-sauiá" fue incluido en la lista de especies amenazadas de extinción, con la observación de que "probablemente" estaba realmente extinta.
Actualmente investigadores desconocen cuántos de estos roedores pueden estar con vida.