La Corte Departamental Electoral (CDE) de Pando, en el norte de Bolivia, decidió ayer aplazar hasta hoy el inicio del cómputo oficial de los votos de las elecciones del domingo tras producirse actos de protesta por parte de seguidores de candidatos rivales a las puertas del organismo.
La vocal Marilyn Aguada confirmó a EFE que la Sala Plena de la CDE “decidió suspender hasta hoy el cómputo de las actas hasta que llegue la información del cien por ciento del área rural”.
Aguada explicó que hay un grupo de personas, cuya militancia no precisó, que se encuentran protestando a las puertas de las instalaciones del organismo que ha tenido que ser resguardado por la Policía.
A falta de datos oficiales y según sondeos y “conteos rápidos” divulgados por los medios de comunicación, la disputa entre los candidatos del oficialismo y la oposición para lograr ganar la gobernación de Pando es muy reñida.
Las encuestas indican que en Pando prácticamente habría un empate que ronda el 47 y 49% entre los candidatos Paulo Bravo, de la oposición, y José Luis Flores del partido del presidente Evo Morales, quien no obstante ha dado por ganada esa plaza.
Flores denunció el domingo por la noche que se cometió fraude en la ciudad de Cobija, capital pandina, del que culpó a tres delegados de una mesa electoral que serán denunciados ante la Fiscalía.
En los últimos años, Pando ha sido escenario de una confrontación muy dura entre los seguidores de ambos bandos, al punto de que en 2008 se produjo un choque armado que terminó con la vida de 13 personas, la mayoría de ellas campesinos afines del partido oficialista.
El entonces prefecto de Pando, el opositor Leopoldo Fernández, que fue candidato a la vicepresidencia por la oposición en las pasadas elecciones generales, se encuentra preso en La Paz por esos hechos desde septiembre de 2008, pero aún no ha sido juzgado por el delito de genocidio que le imputa el Gobierno.