Los supuestos secuestradores de tres empleados de las Naciones Unidas aplazaron ayer el ultimátum dado a la comunidad internacional para satisfacer sus exigencias, mientras que las autoridades afganas expresaron su optimismo sobre su liberación.
"El límite (antes de la ejecución de los rehenes) fue postergado para ayer", indicó un portavoz de los secuestradores, Syed Khaleed, en una conversación telefónica con la AFP desde un lugar secreto.
No precisó la hora del nuevo ultimátum. El precedente expiraba ayer a mediodía, pero las negociaciones continuaban.
Las autoridades afganas, que no confirmaron abiertamente la existencia de negociaciones, expresaron su optimismo sobre el fin de la toma de rehenes.