El sms vive horas bajas. Las aplicaciones móviles que permiten conversar sin costo adicional gracias al 3G, a las que se acaban de sumar las propuestas de los gigantes Facebook y Google, se imponen como una nueva y potente forma de comunicación.
El mayor atractivo de esas aplicaciones es que, frente al pago asociado al envío de cada mensaje de texto tradicional, las comunicaciones que ofrecen son gratuitas -a veces hay que abonar únicamente una cantidad por su descarga inicial- porque se transmiten a través de la línea de datos del teléfono.
Había 940 millones de usuarios de los servicios de 3G en 2010, frente a los 72 millones del 2005.