Los países vecinos de Libia, la ONU y la UE acordaron coordinar esfuerzos para que el gobierno libio de unidad nacional pueda trasladarse a Trípoli y comenzar a funcionar, pese a que carece del apoyo del Parlamento de Tobruk y cuenta con la hostilidad del Ejecutivo en la capital.
Así lo anunció el enviado especial de la ONU para Libia, Martin Kobler, al término de la octava reunión en Túnez de los países vecinos, a la que también acudieron en esta ocasión la Liga rabe y la Unión Africana.
Kobler desgranó un nuevo plan para el futuro de Libia.