LA CORTE Suprema de Canadá aprobó ayer la constitucionalidad de los casamientos entre homosexuales, lo que abre la vía para que el Parlamento federal trate el proyecto de ley presentado por el Gobierno.
La Corte consideró que las bodas gay son conformes a la Carta constitucional canadiense de derechos y libertades, y que su legalización es competencia del Parlamento.