El Senado de Estados Unidos aprobó por amplia mayoría una ley que prohíbe todo tipo de discriminación en el trabajo por la orientación sexual o la identidad de género, una medida que ahora pasa a consideración de la Cámara de Representantes, donde su futuro es más incierto.
Por 64 votos a favor y 32 en contra, la Cámara alta dio el visto bueno a la propuesta de Ley de No Discriminación en el Empleo (Enda), la primera legislación contra la discriminación laboral del colectivo de lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en la historia de Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Barack Obama, que hizo de los derechos de los homosexuales un pilar de su plataforma de reelección en 2012, celebró de inmediato la aprobación de la ley, porque "nadie debería perder jamás su trabajo simplemente por quién son o a quién aman".
"La victoria de hoy (ayer) es un tributo para todos los que lucharon por este progreso desde que se presentó una ley similar hace más de tres décadas, tras los disturbios (del colectivo homosexual) en Stonewall (Nueva York)" en 1969, dijo Obama en un comunicado.
El mandatario urgió a la Cámara baja a aprobar la medida, que tiene "el apoyo abrumador del pueblo estadounidense, incluida una mayoría de votantes republicanos, además de muchas corporaciones, pequeños negocios y comunidades de fe".