La Cámara de Representantes dio ayer la aprobación definitiva a un proyecto de ley que aumenta el número de agentes fronterizos y requiere a los visitantes extranjeros pasaportes y visas a prueba de falsificaciones.
La votación de 411-0 envió el proyecto al presidente George W. Bush.
La cámara baja ya había aprobado la legislación dos veces. La tercera es la vencida"", sentenció el representante republicano, James Sensenbrenner, titular del Comité de Asuntos Jurídicos de la cámara.
La Cámara de Representantes había retenido el proyecto debido a que el Senado, controlado por mayoría demócrata, reclamaba una disposición que permitiera al Departamento de Justicia hacer caso omiso a los requisitos federales para una licitación sobre un sistema de computación con que los agentes del gobierno inspeccionaran a los solicitantes de visas.
El titular del Comité de Reformas del Gobierno, de la cámara baja, el representante republicano Dan Burton, objetó la exención. El Senado autorizó el martes a la cámara baja a eliminarla para movilizar el proyecto.
Se espera que Bush firme el proyecto, que había estado estancado en el Congreso desde diciembre.
El proyecto de seguridad aumenta la paga de los agentes de la patrulla fronteriza y permite que el Servicio de Inmigración y Naturalización contrate a 200 investigadores y 200 inspectores.
La legislación requiere que el SIN establezca un sistema de rastreo de los extranjeros aceptados por las instituciones de enseñanza. También vigila la emisión de visas estudiantiles y el enrolamiento de los extranjeros en dichos establecimientos. Varios piratas aéreos que participaron en los ataques terroristas de septiembre estaban en el país con visas estudiantiles.
El proyecto remedia varios vacíos en el sistema, que aun sin la tragedia de septiembre teníamos la responsabilidad de remediar"", dijo la representante demócrata, Sheila Jackson Lee. La legislación también requiere que los pasaportes emitidos después del 2003 sean a prueba de falsificaciones.