El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yaser Arafat, acusó ayer al Ejército israelí de usar uranio empobrecido en las armas que emplea para reprimir a los palestinos en Gaza y Cisjordania.
Arafat dijo a los periodistas en la "Mukata", sus oficinas gubernamentales en Ramala, en la Franja de Gaza, que la prueba evidente del uso de este tipo de uranio es el terrible incremento de los casos de cáncer registrados entre los palestinos, así como el aumento de los casos de esterilidad.
El presidente palestino afirmó que hay dos comités de inspectores de uranio, uno estadounidense y otro europeo, "que han investigado el uso de uranio empobrecido y han reconocido que Israel usó este tipo de armas contra nuestro pueblo".
Arafat, a quien las autoridades israelíes han amenazado con deportarlo a un tercer país o incluso asesinarlo, dijo que los estadounidenses declararon una guerra contra Irak "porque sospechaban que poseían uranio". "Pero, aquí mismo, Israel está usando uranio contra nuestro pueblo indefenso", dijo Arafat.
El uranio empobrecido se obtiene como residuo en el proceso de enriquecimiento de uranio para la fabricación de bombas atómicas o de combustible para los reactores nucleares y muchos países lo emplean en su armamento debido a su mayor capacidad de destrucción.
Preguntado sobre la posible reacción de su pueblo en caso de que Israel le expulse de los territorios palestinos, Arafat dijo: "Pregunten a los mártires palestinos cuál sería la respuesta".
Por último, el líder palestino hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que interceda cuanto antes "para proteger el proceso de paz en Oriente Medio, al igual que los santos lugares del Islam y del Cristianismo, que están también siendo atacados por Israel".
El ministro israelí de Relaciones Exteriores, Silvan Shalom, desestimó ayer los comentarios de un ministro del gabinete que dijo que Israel podría matar a Arafat.
Shalom dijo a periodistas en Jerusalén que "no habrá una acción inmediata (contra Arafat). El gobierno de Israel no habló nunca de asesinarlo". Sin embargo, el comentario del viceprimer ministro israelí, Ehud Olmert, quien dijo el fin de semana que matar a Arafat era una opción, ha levantado una fuerte ola de críticas a nivel mundial.
La Unión Europea pidió a Israel precaución al tratar el tema de Arafat, quien niega las acusaciones israelíes de que está alentando la violencia. "Estados Unidos no apoya ni la eliminación ni el exilio del señor Arafat... El gobierno israelí lo sabe muy bien", expresó el secretario de Estado, Colin Powell.
Grupos extremistas palestinos condenaron ayer las amenazas de Israel y advirtieron que no se quedarán de brazos cruzados si los judíos llevan a cabo su plan.
Mientras, lLa Liga Arabe condenó la decisión israelí de retirar"" a Arafat, y advirtió que el Estado judío no debe infligir ningún daño al líder palestino.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU examinó ayer la crisis en Medio Oriente tras las amenazas de Israel de matar o expulsar a Arafat, con el enviado especial del organismo advirtiendo que el líder "personifica la identidad palestina".
Al abrir la sesión, el enviado especial de la ONU al Medio Oriente, Terje Roed-Larsen salió en defensa de Arafat, y en una sesión abierta del Consejo de Seguridad dijo que Arafat era el "líder legítimo" de la comunidad palestina.
El embajador israelí ante la ONU dijo que desembarazarse del líder palestino era esencial para reencarrilar la "hoja de ruta" para la paz en el Medio Oriente.
Tras una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, el representante israelí Dan Gillerman calificó a Arafat como "probablemente el exportador de terrorismo más exitoso del mundo".
El enviado palestino ante la ONU Nasser al-Kidwa salió de la sala cuando Gillerman se dirigió al Consejo de Seguridad en un discurso inusualmente duro contra Arafat. Al-Kidwa posteriormente calificó el mensaje de Gillerman como una "basura".