El presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat destituyó ayer al jefe de la policía palestina, Ghazi Jabali en el marco de la reforma de los servicios de seguridad palestinos, indicaron en Ramala responsables palestinos.
"El presidente Arafat tomó la decisión de destituir a Ghazi Jabali en el marco de las reformas que lleva a cabo la Autoridad Palestina, en especial en los servicios de seguridad", agregaron los responsables que pidieron permanecer en el anonimato.
Arafat también destituyó al jefe de la defensa civil Mahmud Abu Marzuk, añadieron las fuentes. En septiembre de 1997, el entonces ministro israelí de Justicia, Tzahi Hanegbi, firmó una petición de extradición de Ghazi Jabali por su supuesta implicación en atentados antiisraelíes, sobre todo contra colonos.
En tanto, el ejército israelí amplió ayer su presión sobre palestinos sospechosos de cometer atentados suicidas e interrogó a unos 100 estudiantes universitarios de Hebrón, aunque alivió el toque de queda impuesto en otra ciudad reocupada de Cisjordania.
Todos, excepto cuatro estudiantes, fueron liberados tras ser interrogados, dijeron los testigos. Fuentes israelíes de inteligencia consideran que estudiantes palestinos en temas técnicos podrían estar involucrados en la fabricación de bombas.
De esos grupos más vulnerables el informe destaca que la incidencia del VIH representa hasta un 6 por ciento entre los consumidores de drogas por vía intravenosa y 15 por ciento en varones que tienen relaciones sexuales con otros varones, dos de los principales focos de contagio en el conjunto de Latinoamérica y el Caribe.
En Brasil, con un 0.7 por ciento de incidencia en los adultos, ONUSIDA subraya los esfuerzos de prevención por parte de las autoridades, con especial atención al grupo de drogadictos, que ha tenido como consecuencia una disminución del contagio.
Una reciente investigación efectuada en Brasil muestra un aumento del uso de preservativos, "un signo de que los esfuerzos sostenidos de educación y prevención deparan sus frutos", apunta el documento.
ONUSIDA subraya además la colaboración llevada a cabo por Argentina con Chile, Paraguay y Uruguay en el establecimiento de políticas nacionales de lucha contra la propagación del sida entre los usuarios de drogas.
En América Central, Costa Rica y El Salvador registraban un 0.6 por ciento de la población adulta, Guatemala un 1 por ciento, Honduras un 1.6 por ciento y Nicaragua un 0.2 por ciento.
Respecto al tratamiento, ONUSIDA apunta que en Latinoamérica y el Caribe hay 11 países que disponen de políticas y leyes que garantizan la terapia antirretrovírica para los seropositivos, "aunque eso no significa aún que todos los que lo necesitan reciban tratamiento".
Agrega, que el sida cobrará la vida de 70 millones de personas en los próximos 20 años a menos que las naciones ricas se unan para detener la enfermedad, además advirtió que la epidemia aún está en sus fases tempranas.