El presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, dijo ayer que no sería marginado por la reestructuración política de su gabinete y dijo que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, no estaba listo para pagar el precio de la paz.
En vísperas de un histórico voto del Parlamento palestino sobre el primer ministro designado Mahmud Abbas y su gabinete, Arafat dijo al periódico israelí Maariv que no tenía intenciones de retirarse del escenario político.
Además, Arafat, no deja la ciudad de Ramala porque Israel se lo prohíba, sino porque de hacerlo el Ejército israelí entraría en la "Mukata" (complejo de l a Gobernación) para capturar a 200 fugitivos que se esconden allí, según el ministro israelí de Exteriores, Silván Shalom.
222 Arafat no deja Ramala porque sino el Ejército israelí capturararía 200 fugitivos que se esconden en la Gobernación.
El ministro hizo esa afirmación al rechazar unas declaraciones que el primer ministro palestino hizo ayer y en las que advirtió que no viajará al extranjero en visita de Estado hasta que Arafat obtenga su libertad.
"Arafat puede salir de la Mukata pero no os olvidéis que con él hay 200 fugitivos buscados por los organismos de seguridad a los que da refugio con su presencia", dijo Shalom en rueda de prensa con su colega japonesa, Yurico Kawaguchi.
En la reunión que ambos ministros celebraron ayer, Sharon expresó la decepción de Israel por el hecho de que Kawaguchi tenga la intención de visitar a Arafat mañana en Ramala, ya que con ello "sólo causará daño a la autoridad del nuevo primer ministro".