El dirigente palestino Yasser Arafat le pidió ayer a Estados Unidos que convocara lo más pronto posible a una conferencia de paz para Medio Oriente, mientras los tanques de Israel atacaban Jenín, ciudad natal del ejecutor del más reciente atentado suicida.
Las encuestas de opinión, mientras tanto, indicaron que tanto israelíes como palestinos se oponen a un plan de paz propuesto por Arabia Saudita, donde se pide a Israel que se retire de los territorios que ocupó en la guerra de 1967 a cambio de la paz con el mundo árabe.
El plan árabe es una de las varias ideas que serán discutidas en una conferencia a realizarse en Turquía el próximo mes. Funcionarios estadounidenses desarrollan una serie de propuestas alternas a ser presentadas al presidente George W. Bush, entre ellas un calendario para las conversaciones de paz y quizás algunas soluciones a los temas políticos más espinosos.
Por su parte, el primer ministro israelí, Ariel Sharon viaja hoy por la noche a Washington con la intención de pedir a Bush que margine políticamente al líder palestino y no lo considere un interlocutor en las futuras conversaciones de paz.