El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat, se reunió ayer con el que fuera jefe de la Seguridad Preventiva en Cisjordania palestina, Yibril Rayub, tras dos días de manifestaciones en Ramala y Hebrón por parte de los seguidores del popular coronel.
Antes de la entrevista, el coronel Rayub dijo ayer que lo que ha ocurrido es "un golpe contra los centros de poder" en la ANP. "Es una decisión de Arafat y será responsable de sus consecuencias", agregó el coronel, uno de los hombre más poderosos e intrigantes de Cisjordania.
"Hay gente dentro de la cúpula palestina que trabajan para dividir a los palestinos en dos campos, a la gente de a dentro de los territorios ocupados y a aquellos que regresaron de la diáspora de Túnez (en 1994 y que ocupan los principales puestos en el gobierno de la ANP)", dijo. El líder palestino aplacó esos focos de oposición con buenas palabras en la noche del sábado, al informar de que Rayub sería nombrado para un cargo de mayor jerarquía.
Por otro lado, el jefe de los servicios secretos egipcios, Omar Soleimán propuso ayer la ayuda de su país para intentar llevar la calma a Medio Oriente tras 22 meses de Intifada, mientras seguía el enfrentamiento entre Arafat, y los oficiales de la seguridad preventiva que se oponen a la destitución de Rayub.
Soleimán, enviado del presidente egipcio, Hosni Mubarak, se reunió en Jerusalén con el primer ministro israelí, Ariel Sharon, así como con los ministros de Defensa, Binyamin Ben Eliezer, y de Relaciones Exteriores, Shimon Peres. Según la radio pública, expresó la inquietud de su país y propuso ayudar a reducir la tensión en la región.
La misión del general Soleimán consiste, según el ministro egipcio de Relaciones Exteriores, Ahmed Maher, en "sacar a la región de la crisis provocada por la política de Israel".
El presidente de la ANP ya había designado para el cargo de Rayub a Zoher Manasra, gobernador de la ciudad cisjordana de Jenín, aunque el nombramiento ha sido congelado hasta encontrar un nuevo candidato que sea del agrado de los hombres de la Seguridad Preventiva y en particular de los seguidores del coronel
En tanto, unos 300 palestinos marcharon ayer en la ciudad cisjordana de Hebrón para expresar su apoyo a Rayub, y contra su destitución. La concentración, en la que también participaron numerosos oficiales de ese cuerpo de seguridad, se celebró de forma pacífica y los manifestantes llevaban pancartas en las que se leía "Apoyamos a Rayub" y, a un mismo tiempo, "Viva Arafat".
La destitución de Rayub, que dirigía la Seguridad Preventiva en Cisjordania desde que ese cuerpo fue creado en 1995, ha encontrado focos de resistencia no sólo entre sus oficiales sino también entre numerosos militantes del partido Al-Fatah, que preside Arafat.
Esa decisión le ha valido al presidente palestino una rebelión de altos mandos y cuadros medios policiales este fin de semana, que aplacó con buenas palabras en la noche del sábado al informar de que Rayub sería nombrado para un cargo de mayor jerarquía.
En una reunión, Arafat también prometió a los seguidores de Rayub que su sucesor saldrá de las filas de la Seguridad Preventiva, lo que llevó a la cancelación de una serie de manifestaciones previstas para ayer, con la única excepción de la que tuvo lugar en Hebrón, informaron fuentes palestinas.
Por otra parte, Arafat, destituyó ayer a otro jefe de seguridad, el cuarto alto mando que sufre las consecuencias de la política de reformas de este cuerpo en la última semana. Se trata de Taufik Tirawi, jefe del servicio de Información Militar, que ha sido sustituido por uno de sus lugartenientes, según informa la edición electrónica del diario israelí Yediot Ajaronot, que cita fuentes palestinas.
Según la citada información, Tirawi, buscado por Israel por su supuesta relación con una serie de ataques contra objetivos militares y civiles, permanecerá en la "mukata" de Ramala, junto a Arafat, hasta que se retire el Ejército israelí de esa ciudad.
Tirawi es el cuarto jefe de los organismos de seguridad que recibe la carta de despido del "rais", después de Rayub, el "hombre fuerte" de Cisjordania. Con la única excepción de Rayub, la población palestina ha recibido con satisfacción la destitución de esos altos mandos, a los que vinculaba con la profunda corrupción dentro de la ANP.