El enviado de Estados Unidos para el Oriente Medio, Antonny Zinny, se reunió ayer con Yasser Arafat bajo la mira de los tanques israelíes, pero Israel continuó su ofensiva en Cisjordania pese al llamado del presidente George W. Bush para que retire sus tropas. La intervención de Bush y la decisión de Israel de permitir que Zinni se reuna con el líder palestino en su sitiado cuartel general de Ramala, crearon cierta esperanza de que pueda ponerse fin a la violencia en la región.
Funcionarios de ambas partes sugirieron que la posición expuesta por Bush daba a Israel margen para continuar su ofensiva hasta la llegada a la región del secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, para tratar de forjar una tregua.
Funcionarios palestinos informaron que durante su reunión de 90 minutos, Zinni le dijo a Arafat que se llevarán a cabo una serie de "amplias reuniones entre EU y los palestinos en las próximas horas". No dieron más detalles.
Sin embargo, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, rechazó que se le permita a Arafat reunirse con funcionarios palestinos que tenían previsto encontrarse con Zinni. De esa forma se arruinarían los planes de mantener conversaciones con el enviado de EU.
Zinni se convirtió en el primer representante extranjero en conversar cara a cara con el líder palestino desde que los tanques irrumpieron en su cuartel general de la ciudad de Ramala el viernes de la semana pasada. Zinni fue transportado hasta el cuartel de Arafat en una caravana fuertemente custodiada.
La Comisión de Derechos Humanos de la ONU aprobó ayer el envío urgente de una misión internacional de investigación a los territorios palestinos, encabezada por la titular de la Alta Comisaría de la ONU para los Derechos Humanos, Mary Robinson. Con un apoyo mayoritario la Comisión aprobó el envío de esa misión, propuesta por la propia Robinson y que deberá informar de sus resultados a ese foro antes del fin de su actual sesión, el próximo 26 de abril.
Por su parte, un sacerdote franciscano de Belén, Sabbara Amjad, afirmó ayer que los religiosos que están en el interior de la Basílica de la Natividad no son rehenes de militantes palestinos armados que se refugiaron en ese complejo religioso, rodeado por el Ejército israelí. "No es verdad. No somos rehenes", declaró el religioso al enviado especial de la radio francesa France Info, que logró comunicarse con él telefónicamente.
La mayoría de los 200 palestinos que ocupan la iglesia son combatientes armados con kalachnikov, que forman parte de los movimientos islámicos palestinos radicales como el Hamas y el Yihad Islámico, y también del Tanzim, considerada la organización paramilitar del Fatah, movimiento del presidente palestino Yasser Arafat.
Por su parte, el sacerdote David Jaeger, portavoz en Roma de los Franciscanos en Tierra Santa, expresó anoche su temor de que el Ejército israelí lleve a cabo un asalto "quizá inminente" contra la Basílica de la Natividad en Belén.
"Circulan comentarios diciendo que el Ejército israelí decidió oficialmente cosniderar a los religiosos en servicio en la Basílica de la Natividad como "rehenes". Un comandante militar israelí de la zona lo dijo a una radio italiana que escuchamos", declaró el sacerdote.
En tanto, tres palestinos acusados de colaborar con Israel murieron a tiros ayer en la localidad de Tubas, al norte de Naplusa, después de que un grupo de hombres armados los sacaran de la prisión en la que se encontraban, indicaron testigos palestinos.
Los tres presuntos colaboradores fueron arrastrados hasta una plaza del centro de Tubas y abatidos allí, indicaron las fuentes. También se informó que seis miembros del movimiento radical islámico Hamas, entre ellos un líder de su brazo armado, murieron ayer en el ataque de un helicóptero israelí contra un edificio en Tubas, al norte de Naplusa, indicó a la AFP un dirigente palestino.
Kais Iduan, considerado uno de los principales líderes para Cisjordania de las Brigadas Ezzedin Al Qassam, el brazo armado de Hamas, figura entre las víctimas del ataque, según un alto dirigente del Fatah, el movimiento del presidente palestino Yasser Arafat.
Según la televisión israelí, Kais Iduan, estuvo implicado en el sangriento atentado suicida cometido el 27 de marzo, el día de la Pascua judía, en Netanya, que causó 26 muertos, además de su autor. En tanto, un militar israelí fue abatido ayer por disparos palestinos en la ciudad de Jenín (norte de Cisjordania), reocupada por el ejército israelí, indicó un portavoz militar en Jerusalén. El sargento Marom Fisher, de 19 años, murió cuando su unidad realizaba una operación en el campamento de refugiados de Jenín, agregó esa fuente.
Otros tres militares quedaron heridos en el incidente. Mientras, un jefe de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, grupo armado vinculado al Fatah de Yasser Arafat, se mató anoche al accionar una carga explosiva que llevaba consigo, en medio de militares israelíes en Naplusa, declaró un alto responsable palestino en Gaza. Nasser Oweiss, comandante de las Brigadas de los Mártires Al Aqsa para Cisjordania, se mató al activar explosivos en medio de un grupo de militares israelíes en el barrio de Ras el Aín, en Naplusa.