Los argentinos rindieron ayer un emotivo homenaje al "padre" de la democracia con una participación masiva en el funeral del ex presidente Raúl Alfonsín, cuyos restos fueron sepultados en Buenos Aires con honores de jefe de Estado.
El caudillo de la Unión Cívica Radical (UCR), fallecido el martes a los 82 años, fue despedido también por dirigentes políticos locales y extranjeros que le definieron como un "patriota" y destacaron sus esfuerzos por la paz y la integración regional.
Decenas de miles de personas de diferentes edades y extracciones políticas acompañaron con aplausos el paso del cortejo que trasladó los restos del ex gobernante (1983-1989) desde el Parlamento al cementerio de Recoleta, en el norte de la ciudad.